Entradas publicadas durante April, 2009
¿Qué es “la verdad” en fotografía? ¿Puede una imagen ser manipulada digitalmente y seguir siendo verdadera? Es poco probable que esa pregunta reciba alguna vez una respuesta unánime de parte de la comunidad fotográfica y artística.
En general, los más opuestos a la manipulación de imágenes son los defensores a ultranza de la fotografía de proceso químico. Existe una concepción de que la fotografía de proceso químico es la manera “auténtica” de crear imágenes con luz, y que la fotografía digital es una pobre imitación. Más aún, muchos dentro de ese grupo tienen la idea de que el propósito de la fotografía es “registrar la verdad”. Falso. En este ensayo, voy a tratar de demoler los mitos que muchos toman por verdad acerca de la relación entre fotografía y verdad material.
Mito #1: La fotografía registra la verdad
Este es el mito fundacional de todos los siguientes. Existe una concepción ampliamente difundida de que la fotografía reproduce la verdad tal cual es, sin alteraciones de interpretación humana.
La primera fotografía de la que se tiene registro es un paisaje tomado por el inventor francés Nicéphore Niepce desde su ventana. Viéndola, se me ocurren varias objeciones a que esa primera fotografía representa la verdad. A saber:
- El paisaje real era tridimensional. La foto es una representación bidimensional del mismo.
- El paisaje real era en colores. La foto de Niepce es en blanco y negro.
- El paisaje real se extendía más allá de los bordes de la imágen. La foto es sólo un recorte de esa realidad mucho más amplia que Niepce realmente vió.
- No tengo detalles técnicos sobre la lente de Niepce, pero seguramente no tiene las mismas características ópticas que un ojo humano.
- En el transcurso de la exposición que realizó Niepce, en ese paisaje se produjeron movimientos y cambios de luz. La foto, en cambio, es estática. Debido a la exposición de ocho horas que Niepce debió realizar causó que ambos lados de los edificios estuvieran iluminados por el sol, algo imposible de ver en la vida real.
La fotografía siempre es una interpretación de la realidad. La máquina fotográfica, química o digital, reproduce un fragmento de la realidad elegido por el fotógrafo, con ciertos límites técnicos que deforman la verdad objetiva de la escena.
Si las máquinas fotográficas sencillamente registraran la verdad, no haría falta ser un buen fotógrafo para sacar buenas fotos, lo que no es verdad: el 90% de la calidad de una imágen lo aporta el artista, aún en estos tiempos de cámaras con autoenfoque, autoexposición, autosensibilidad y auto-todo. La imagen es siempre representación e interpretación, no la realidad cruda.
Mito #2: Toda fotografía debería reflejar lo más fielmente posible la realidad.
Pariente cercano del mito #1, este es su aplicación a casos individuales. Está difundida la noción de que el propósito de una cámara fotográfica es crear imágenes de la realidad sensible. Blasfemia! Una cámara es un implemento para captar luz y componer imágenes. Nada más. Cuanta verdad haya en las obras resultantes es función del uso que le demos. Es tan viable realizar fotografía abstracta como fotoperiodismo. En un caso, ni siquiera hace falta que la imagen parezca real. En el otro, hay un imperativo ético de transmitir la verdad.
En muchos casos, ni siquiera es posible determinar cuál es la verdad a través de una fotografía. En muchas ocasiones, inclinar un grado más o menos la cámara cambia totalmente la naturaleza de nuestras imágenes: puede ser la diferencia entre que haya o no fantasma de luz, por ejemplo. Cambiar los parámetros de exposición (diagragma, tiempo de exposición, sensibilidad ISO) puede transformar radicalmente el resultado de una fotografía. ¿Cuál es la realidad en este caso?
Como dije en el mito #1, la realidad está tan mediada en la fotografía como en cualquier otra arte. Ciertas profesiones (fotoperiodistas, documentalistas) tienen un imperativo ético de reflejar la verdad lo más fielmente posible. Quienes sacamos fotos por amor al arte, no.
Mito #3: La fotografía de proceso químico reflejaba más fielmente la realidad que la digital.
Este mito es el gran caballo de batalla de los puristas “analógicos” (puesto entre comillas porque es perfectamente viable a nivel técnico realizar fotografía estrictamente analógica a través de mecanismos 100% electrónicos, lo que para los puristas sería una herejía tan grande como la fotografía digital). Lo que se sostiene es que en la fotografía tradicional no existían las posibilidades de manipular fotos como hoy permite la tecnología digital. Puede ser que hoy el trabajo sea más sencillo, pero no es verdad que antes era imposible. Antes se utilizaban mecanismos como el oscurecimiento de algunas areas de la ampliación final usando filtros para bloquear la luz de la ampliadora, o la superposición de diapositivas para componer imágenes nuevas. También había fotógrafos que remarcaban los bordes de sus fotos en blanco y negro con lápiz, para aumentar el contraste de los mismos.
Siempre existió la posibilidad de modificar fotos, de manera sutil o no tanto. Hoy las computadoras democratizan ese poder, pero de ninguna manera son indispensables para la manipulación fotográfica.
Mito #4: La fotografía de proceso químico es más difícil de copiar que la digital
Algunos piensan que tener una película tangible es garantía de estar ante una obra original, pero que un archivo digital no tiene salvaguardas de seguridad. Esto no es verdad: el proceso digital es un poco más rápido, pero para copiar diapositivas alcanza con una cámara y un adaptador especial. Nada más. Los negativos son algo más complicados, pero no mucho. La película no es garantía de originalidad. Y un buen archivo digital incluye más información (incluyendo el número de serie de la cámara con que fue creado) que cualquier negativo.
Conclusión
La fotografía nos permite crear imágenes notoriamente realistas… o no tanto. La manipulación de imágenes no hace necesariamente a una fotografía menos real de lo que ya era. No hay ninguna garantía de que la realidad registrada sobre película sea más cierta que l
Una de las ventajas de la fotografía digital es la facilidad para editar nuestras imágenes y solucionar errores. Si bien normalmente prefiero trabajar hasta conseguir los resultados correctos en la cámara, a veces se hace indispensable saber usar el “botiquín digital”: puede ser que no encontremos el defecto hasta que revisamos nuestras fotos en un monitor grande en casa, o puede pasar que sencillamente el error es insalvable sin edición. Para estos casos, es fundamental saber como editar imágenes en nuestra computadora.
Por eso me propuse escribir una serie de tutoriales sencillos sobre retoque de imágenes en GIMP. ¿Por qué GIMP y no Photoshop u otro programa? Bueno, podría decir que GIMP es software libre, que puede descargarse gratis, que se instala en cualquier sistema operativo, que tiene menos requisitos de sistema que Photoshop, que tiene más funciones que las ediciones hogareñas de Photoshop Elements… pero lo fundamental es que es el software de edición que yo uso normalmente para todas mis imágenes. Además, tutoriales de Photoshop abundan y están a una búsqueda de distancia. Los usuarios de GIMP no tenemos esa suerte, así que no nos queda más opción que escribir nuestros propios tutoriales y compartirlos.
Para empezar, veamos la foto de arriba. Parece estar bastante bien: los tres botes de colores están dispuestos armónicamente, generando una composición con ritmo y contraste de color. Sin embargo, la boya y la punta que asoman abajo a la derecha distraen del motivo principal de la foto. ¿Por qué no sacarlos de la foto?

- ¿Qué tienen en común el tapiz de Bayeux y un turista en Mar del Plata?
¿Qué tienen en común el arte medieval y la mayoría de las fotos familiares y de vacaciones? Si bien aparentemente no comparten nada, hay una similitud sutil: en ambas manifestaciones artísticas se utilizan sólo imágenes frontales, sin variedad de ángulos ni de perspectivas. Las imágenes compuestas de esta manera resultan chatas, aburridas, bidimensionales y extremadamente similares entre sí.
Dicen que la costumbre de sacar fotos con el sujeto principal en el medio de la imagen surgió de un folleto publicitario de Kodak. En él, se recomendaba a los aficionados posicionar a sus sujetos de esa manera para evitar lo que se conoce como error de paralaje: antes de los visores electrónicos y las pantallas LCD, la única manera de encuadrar para los usuarios de cámaras compactas era con un visor directo. El problema de ese visor es que (sobre todo a distancias cortas) no permitía visualizar lo que la lente realmente capturaba, sino que desplazaba la imágen unos centímetros. Ese desplazamiento generaba fotos con piernas y cabezas cortadas, entre otras mutilaciones, con lo que el consejo para principiantes tenía algún sentido. Hoy, lo único que vas a ganar sacando una foto así es aburrir a toda tu familia y/o contactos de Facebook.
Si querés evitar que todas tus fotos sean iguales, tenés que experimentar. Afortunadamente, hoy es muy barato probar distintos encuadres y ángulos para tus fotos, así que no hay excusas para no practicar un poco más. Ya que estamos, estos consejos no valen sólo para retratos, sino que son aplicables a casi cualquier género fotográfico. Acá van varias opciones que podés probar para darle variedad a tus fotos:
Casi todo el software que utilizo es libre, lo que significa que todos sus usuarios tienen derecho a usarlos, redistribuirlos, estudiarlos y hasta modificarlos sin pedirle permiso al autor original. Esto tiene dos ventajas prácticas importantes:
- El software libre de uso personal se puede descargar gratuitamente de internet, en casi todos los casos.
- A diferencia de la mayoría de los programas gratuitos, es prácticamente imposible que un programa libre tenga “funciones maliciosas” o “software espía”: cualquiera puede estudiar como funciona, así que no tendría sentido meterle nada que perjudique al usuario.
Existen infinidad de programas libres para hacer casi cualquier cosa. Acá van cinco programas que uso todo el tiempo:
Firefox: el mejor navegador web del mundo
¿Hace falta a esta altura decir por qué Firefox es el mejor navegador web del mundo? Para los que no lo conocen, Firefox es el segundo navegador más usado (después de Internet Explorer), es mucho más seguro que Explorer y Safari (sus agujeros de seguridad se encuentran antes y se reparan más rápido), tiene abundantes opciones avanzadas y permite instalar una infinidad de extensiones que te permiten incrementar la funcionalidad del navegador: a través de extensiones podés bajar videos de Youtube y otros sitios para verlos en cualquier momento, convertir al navegador en un cliente FTP para transferir archivos, bloquear ciertos contenidos para que no interrumpan tu navegación (como Flash), y una infinidad de funciones más. Es excelente, y probablemente el programa en que más tiempo paso durante mi día.
VLC: abrí cualquier archivo de música o video
VLC tal vez no sea el reproductor de medios más vistoso, pero hace algo que nadie más logra: reproduce casi todos los formatos de video y audio que existen. Con otros reproductores tenés que preocuparte por conseguir todos los codecs necesarios para reproducir tus archivos (y si no tenés idea de qué estás haciendo, es posible que termines bajando software inseguro). Con VLC te ahorrás ese problemón.
OpenOffice.org: la mejor alternativa libre de oficina
OpenOffice.org debe ser el más aburrido de los programas de esta lista, pero es sumamente útil para trabajar. Es una suite de oficina que incluye procesador de textos, planilla de cálculos, software de presentaciones y un programa de dibujo vectorial. Es un paquete sumamente completo, capaz de satisfacer las necesidades de casi cualquier usuario. Permite leer y grabar en la mayoría de los formatos de archivo de oficina.
Sitio oficial de OpenOffice.org
Gimp: manipulación de imagen con prestaciones profesionales
Gimp es un programa de manipulación de imágenes enormemente potente. Muchos piensan que Gimp es el mejor programa de edición de imágenes después de Photoshop, que cuesta lo mismo que una cámara reflex digital. A Gimp le sobran prestaciones para la manipulación de fotos amateur y profesional, y también para muchos trabajos de diseño gráfico. Cada vez que tengo que manipular imágenes, indefectiblemente voy a Gimp antes que a cualquier otro programa.
Pidgin: todos tus servicios de mensajería instantánea en un solo lugar
Si tenés más de una cuenta de mensajería instantánea (por ejemplo, Google Talk y Windows Live Messenger) sabrás que es sumamente molesto usar más de un programa a la vez. Pidgin te permite consolidar todas las cuentas en un solo programa. Es sumamente cómodo. Lo único que perdés es el uso de “guiños” y otros mensajes animados, que en lo que a mi respecta es en realidad una ganancia: me molesta muchísimo que me manden animaciones con sonido.
Estas 5 aplicaciones están disponibles para Windows y Linux, y la mayoría también funciona en Mac OS X. Desde hace algunos años se convirtieron en aplicaciones indispensables para mi vida, y no podría dejar de recomendarlos.







