Cuando me invitaron a sacar fotos al partido de ayer de Platense, dudé. Paso todo el día parado en el trabajo, y sacar fotos de básquet cansa. Supuse que iba a terminar destruído. No me equivoqué: escribo esto con un terrible dolor de espalda. Pero tampoco me equivoqué cuando imaginé que Platense – San Lorenzo iba a ser un partidazo. Nunca vi tanta gente en el microestadio de básquet, nunca se escucharon tanto los cantos de la hinchada, y nunca disfruté tanto de lo que estaba haciendo. De paso, las fotos salieron bastante bien.
Platense ganó más que merecidamente. Se sufrió en algunos momentos (como en los primeros minutos del partido, cuando San Lorenzo estaba afiladísimo, y sobre el final cuando redujeron la diferencia a un par de puntos), pero fue menos grave que el último partido contra Crovara en la Liga Tres de Febrero. Después, la fiesta, y el duro trabajo de registrar las emociones mientras protegía la cámara de los manantiales de champán.
Los números (míos, no del partido, que están en Platense Básquet, Basquet Calamar y el sitio oficial del club): 447 fotos, de las cuales menos de 300 son del partido. El resto, hinchada y festejo. Toma tiempo editar eso, y acá hay sólo una primera selección. Igualmente, no creo que llegue tarde: los protagonistas todavía deben estar recuperándose del festejo. Felicitaciones a todos los que llevan adelante el básquet en Platense, no sólo por los dos ascensos simultáneos de este año sino por el buen ambiente que saben crear. En pocos lugares me sentí más cómodo sacando fotos.






















