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panorama

Leyendo sobre concursos de fotografía, me encuentro con este del Consejo Forestal Mundial. Mirando detenidamente las bases, apareció esto:

5) Presentación:

(…) d)- La técnica será libre. Se aceptarán tomas digitales sin ningún tipo de proceso en algun programa de edicion (Photoshop, etc.), bajada en papel fotográfico.

Acá hay un problema. Los organizadores piden que no haya “ningún tipo de proceso” de edición. Eso es IMPOSIBLE. Todas las fotos que publico en este sitio tienen algo de edición. En general son apenas minutos: recortar las mejores partes de la foto, achicarla a tamaño web, comprimir, a veces ajustar el balance de blancos, el contraste, corregir la exposición a través de la herramienta de curvas, modificar el brillo y la saturación del color y a veces convertirlas a Blanco y Negro. Suena a muchísimo, pero no es más que lo que hacían todos los fotógrafos al seleccionar filtros, películas y procesos de revelado y ampliado antes de la era digital. Nada más que eso.

Pero hay algo más gracioso todavía. En un punto anterior de las bases, los organizadores exigen que los archivos recibidos tengan un lado máximo de 1000 pixels y un tamaño menor a 800 kb. Eso es IMPOSIBLE de lograr sin editar la imagen en una PC, por lo menos si buscamos fotos de calidad profesional: una foto con las dimensiones máximas permitidas, asumiendo que mantiene la proporción 2/3 tradicional, sería de 0.6 megapixels (mi cámara captura en 12 megapixels, y los profesionales de la fotografía paisajística usan equipos de más de 20 megapixels).

El problema pasa por entender que una cámara digital no “hace fotos”. Captura luz, que después nosotros debemos saber interpretar: de los fotones que un sensor digital convierte en señales eléctricas a la foto terminada hay una distancia enorme. En algún momento hay que editar esa información cruda, y no hay motivo para pensar que una cámara lo va a hacer mejor que un ser humano.

¿Significa esto que vale todo, en cualquier circunstancia? Para nada. El fotoperiodismo, por ejemplo, es una disciplina estricta. Pero aún los medios más prestigiosos del mundo no prohiben la manipulación de sus fotos. El New York Times, por ejemplo, tiene este párrafo en su código de ética:

Images in our pages, in the paper or on the Web, that purport to depict reality must be genuine in every way. No people or objects may be added, rearranged, reversed, distorted or removed from a scene (except for the recognized practice of cropping to omit extraneous outer portions). Adjustments of color or gray scale should be limited to those minimally necessary for clear and accurate reproduction, analogous to the “burning” and “dodging” that formerly took place in darkroom processing of images. Pictures of news situations must not be posed.

Traduccion rápida: las imágenes deben transmitir la realidad de manera genuina en todo sentido. No se permite agregar, reacomodar, invertir, distorsionar o quitar objetos o personas de una escena (excepto por la práctica de recortar para omitir porciones externas irrelevantes de la imagen). Ajustes  de color o escala de grises deben ser limitados a aquellos minimamente necesarios para la reproducción clara y certrea, de manera análoga al proceso analógico de revelado de fotografías. Las fotos de situaciones de noticias no deben estar posadas.

O sea: hasta el New York Times entiende que se puede manipular una foto sin mentir. Y esto vale doblemente para fotos artísticas, fuera del contexto periodístico. Manipular fotos digitalmente no significa recortar un oso polar y agregarlo a una escena de un bosque tropical de Formosa… y de cualquier manera, estaría tan mal hacer eso como llevar un oso hasta Formosa para sacarle una foto, según la última oración del texto del NYT.

(Para ilustrar, una imagen panorámica de Entre Ríos, elaborada a partir de 12 tomas distintas. Es IMPOSIBLE hacer eso sin edición en un programa de computadora)

Si sos observador, habrás visto que en el encabezado del sitio hay una nueva sección: “Clases de Fotografía”. Estoy empezando a promocionar un curso breve de fotografía digital para principiantes. Si te gusta sacar fotos de tu familia, fiestas y vacaciones pero no lográs los resultados que buscás, el curso es para vos. Sólo hace falta una cámara digital con autofocus (o sea, casi cualquier cámara que no sea un celular), no hay límite de edades ni hacen falta conocimientos de fotografía.

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Aprender a sacar fotos no es tan difícil como desenredar un cisne

Si te interesa, hacé clic acá o dejá tu mail en los comentarios.

dps

Olé publicó en su edición de hoy esta foto que saqué ayer en el amistoso Platense – Villa San Carlos (Pág 29, es la foto más grande de la página). Estoy muy feliz de haber logrado publicar una foto en el diario deportivo de más circulación. Un hito enorme para mi currículum fotográfico, sobre todo por no tener equipo profesional (los fotógrafos deportivos en serio usan cámaras y lentes que cuestan, fácil, diez veces lo que cuesta mi kit) y por el poco tiempo que llevo sacando fotos de fútbol (dos amistosos).

La línea es el segundo elemento fundamental de la composición fotográfica

La línea es el segundo elemento fundamental de la composición fotográfica

En el primer post de esta serie sobre Geometría Fotográfica, estudiamos la importancia de los puntos de interés en fotografía. En geometría, el punto es una entidad sin dimensión. En pos del progreso permanente, hoy vemos la línea, que tiene (una) dimensión.

Si mis recuerdos de la primaria (y de Borges) no me engañan, la recta es una sucesión infinita de puntos ordenados, sin principio ni fin. En fotografía, la línea no es una serie de puntos sino una interpretación que nosotros hacemos de esos puntos. Cualquier cosa puede ser una línea: un árbol, una pared, un cable, el horizonte, un borde iluminado de una figura a contraluz. La línea es un elemento básico de composición que nos sirve para dirigir la mirada del espectador hacia distintas regiones de nuestra imagen. Más adelante, también nos servirá para definir formas y volúmenes.

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fierros2Muchos fotógrafos no conciben la fotografía artística en colores. Probablemente se deba a dos elementos fundamentales. En primer lugar, la película blanco y negro es más fácil y barata de trabajar en un cuarto oscuro casero que la película color. Esto no es menor, porque antes de que existieran las herramientas de manipulación digital la única manera de modificar la imagen final era durante el revelado y la ampliación. En segundo lugar, el blanco y negro tiene un encanto especial: por su propia naturaleza, no refleja tan fielmente la realidad como la película color. Eso hace que no tengamos la presión (en general autoimpuesta) de respetar la escena original.

En fotografía digital, la cámara captura las imágenes en color (en realidad, es un poco más complicado que eso, pero por ahora dejémoslo ahí). La mayoría de las cámaras compactas tienen modos de captura en blanco y negro, pero son un desperdicio: si sacás la foto en color y la convertís a blanco y negro en tu computadora más tarde, tenés la opción de elegir la que más te guste más tarde. Si la capturaste en blanco y negro, no tenés opción de colorearla. Además, el trabajo en blanco y negro en la computadora te permite terminar de retocar la imagen como más te guste, lo que es bastante más fácil en blanco y negro que en color.

Para empezar, veamos dos mecanismos sencillos de GIMP para convertir imagenes a blanco y negro que no requieren trabajo fino: la conversión a escala de grises y el diálogo desaturar.

Esta es la imagen original que vamos a convertir

Esta es la imagen original que vamos a convertir

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el-ojo

Podemos entrenar nuestra visión fotográfica pensando en términos geométricos.

“La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes… No, decididamente no es éste, more geométrico, el mejor modo de iniciar mi relato”

Jorge Luis Borges, El Libro de Arena

Decididamente Borges tiene razón: partir de la geometría para narrar un relato fantástico es algo confuso. Pero para componer imagenes, los conceptos básicos de esta disciplina sí son un buen punto de partida. ¿Matemática para sacar fotos? Sí, pero no es difícil. Guardá la calculadora, el transportador y el compás, que acá no te van a servir para nada. Empecemos por el primer elemento geométrico, la más primitiva de las primitivas: el punto.

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Desde que las computadoras se usan para almacenar imágenes, se han desarrollado decenas de maneras de almacenarlas. Existen formatos estandarizados, otros diseñados por empresas de software, y aún otros diseñados por fabricantes de cámaras fotográficas. Aquí sigue una pequeña reseña de los tipos de archivo de imagen más comunes, comparando pros y contras de cada formato. Lo fundamental es saber para qué existen, cuales son sus ventajas y desventajas, entender que no siempre tenemos que usar el mismo tipo de archivo y a partir de esa información saber cual usar en cada momento.

BMP – El abuelo de los formatos de imagen

BMP es uno de los tipos de imagen más básico que existe. Su nombre es una contracción de “bitmap”, mapa de bits. Simplemente, graba información de color de cada pixel que compone una imagen. No es muy usado por no tener ningún tipo de compresión, dando lugar a imagenes pesadísimas. Era un formato muy utilizado hasta mediados de la década de 1990, cuando fue desplazado por JPG y GIF, entre otros, más económicos para la transmisión de datos por Internet. Hoy es un formato obsoleto.

Pro:

  • No pierde calidad por compresión
  • Es un formato ampliamente soportado por el software de diseño.

Contra:

  • Son archivos sumamente pesados e incómodos de manejar

JPEG – El mejor formato comprimido

JPEG (o JPG) es el formato usado por la mayoría de las cámaras fotográficas como formato comprimido. Su nombre deriva del grupo que lo creó, el Joint Photographic Experts Group. La característica principal de JPEG es ser un formato comprimido: las imágenes JPEG ocupan mucho menos espacio que las almacenadas en otros formatos. El problema es que JPEG usa compresión “con pérdida”, lo que implica que algo de información se pierde en el camino cada vez que una imagen se guarda. Por eso hay que tener criterio a la hora de usar este formato, y siempre que sea posible respaldar las imagenes originales y trabajar sobre copias. Al haber sido creado por un grupo de expertos, la especificación JPEG está publicada y estandarizada, por lo que es un formato sumamente portable (cualquier programa puede abrirlo) y es probable que no existan problemas de compatibilidad con JPEG en el futuro previsible.

Pro:

  • Es liviano, permitiendonos trabajar con imagenes grandes.
  • Está estandarizado, con lo que podemos abrirlo en cualquier dispositivo y no generará problemas de compatibilidad en el futuro.

Contra:

  • Es un formato de compresión con pérdida, con lo que cada edición de la imagen reduce su calidad total.

GIF – Comprimiendo el color

GIF (sigla de Graphic Interchange Format) fue diseñado a fines de la década de 1980 para la transmisión de imagenes por redes. La forma de compresión es distinta a la de JPG: en vez de degradar la imagen, GIF sólo permite usar 256 colores en cada imagen. Por esa limitación, es un pésimo formato para la fotografía digital. Fue usado durante mucho tiempo para logos y dibujos que no requerían gran cantidad de colores, pero está siendo reemplazado en cada vez mayor escala por los archivos PNG, un formato de mejor compresión y sin límites de color diseñado para sustituirlo. El único nicho que GIF todavía domina es la creación de animaciones cortas, que ningún otro formato de imagen mencionado en este artículo puede almacenar. Puede usarse para archivos con transparencia (muy usados en sitios web)

Pro:

  • Son archivos livianos
  • Puede usarse para crear animaciones
  • Puede usarse para crear imagenes con transparencias

Contra:

  • La calidad de color es mala
  • La compresión no es tan buena como la de PNG, un formato similar

PNG – El sucesor de GIF

PNG (Portable Network Graphics) fue creado para evitar conflictos de patentes con los creadores de GIF. Hoy esas patentes expiraron, pero PNG está reemplazando a GIF por su mayor profundidad de color y su mejor compresión. Al no estar limitada la cantidad de colores, puede usarse como archivo de almacenamiento fotográfico sin pérdida de calidad, pero con imágenes mucho más pesadas que sus equivalentes en JPEG. Es un formato abierto y ampliamente soportado por navegadores de Internet modernos.

Pro:

  • En imagenes con pocos colores, crea archivos más pequeños que GIF
  • En imagenes con muchos colores, almacena imagenes con más calidad que JPEG
  • Es soportado ampliamente por ser un formato abierto
  • Permite crear imágenes con transparencia como GIF

Contra:

  • En fotografía digital, es más ineficiente que JPEG
  • No permite crear animaciones como GIF

Uno de los errores más comunes en las fotos caseras es el horizonte torcido: la foto se saca con la cámara inclinada, y el paisaje hermoso se transforma en un espectáculo de vértigo. Pasa todo el tiempo. Lo ideal es darse cuenta antes de realizar la foto, y evitar la imágen torcida: para eso, podés usar la guía de tercios (o los puntos de autoenfoque de tu cámara) o buscar un buen punto de apoyo horizontal. Pero a veces, sea por vagos, o porque el horizonte a veces nos complica, como en las regiones montañosas, terminamos con una foto con horizonte diagonal. ¿Qué hacer? Simple: abrimos la imágen en GIMP y la solucionamos en unos segundos.

Esta es la imagen original. El horizonte está levemente inclinado.

Esta es la imagen original. El horizonte está levemente inclinado.

Paso a paso – como enderezar un horizonte

1) Usá una guía para comparar el horizonte

Hacé clic sobre esta regla para crear una guía horizontal.

Hacé clic sobre esta regla para crear una guía horizontal.

Abrí la imagen que quieras editar en GIMP. En la foto de ejemplo, el paisaje parece inclinado a simple vista.

Para poder ver correctamente el grado de inclinación de la imagen, tenemos que crear una guía que nos sirva de nivel. Para hacerlo, hacé clic sobre la regla superior (justo abajo de la barra de menúes) y arrastrá el mouse hasta el horizonte.

Con la guía puede verse que el horizonte está levemente inclinado

Con la guía puede verse que el horizonte está levemente inclinado

2) Rotá la imagen

Ahora vamos a rotar la imagen. En la barra de herramientas, apretá el botón “Rotar” botonrotar, y luego hacé clic sobre la foto. Se va a abrir un cuadro de diálogo como el que ves en la imagen.

Este es el cuadro de diálogo de la herramienta rotar

Este es el cuadro de diálogo de la herramienta rotar

Tenés tres opciones para rotar la foto:

  1. Rotación manual. Hacé clic sobre la foto (pero lejos del centro) y arrastrá el puntero. Es como si usaras tu mano para acomodar la imagen. Es rápido e intuitivo, pero poco preciso.
  2. Rotación via texto. En el cuadro de diálogo podés ingresar cuantos grados querés rotar tu foto. Si el número que ingresás es positivo, la foto rotará esa cantidad de grados en sentido horario. Los números negativos te dan una rotación antihoraria.
  3. Rotación via deslizador. Abajo del cuadro de texto para ingresar el ángulo hay un deslizador. Movelo hacia un lado u otro para rotar la imagen. Deslizar hacia la derecha te da rotación en sentido horario, a la izquierda en sentido antihorario.

Probá hasta que el horizonte quede paralelo con tu línea de guía. En general, salvo que hayas hecho alguna bestialidad, la corrección debería ser menor a dos grados.

3) Recortá

Bien, ahora tenemos una imagen con horizonte horizontal (valga la redundancia), pero nos quedan vacías las puntas de la imagen (que se salieron del marco cuando rotamos). Para solucionar el problema, recortá el centro de la imagen, como vimos en el tutorial anterior.

Notas finales

Enderezar un horizonte siempre implica recortar: en el camino, vas a perder pixels (y cuanto mayor sea la inclinación, más vas a perder). Tené en cuenta esto antes de enderezar fotos y, sobre todo, tratá de sacar las mejores fotos posibles dentro de la cámara y no en el proceso de edición. Estos métodos son para salvar fotos que de otra manera se perderían totalmente.

Dos nuevos ejemplos para la galería de fotos destrozadas por la sobremanipulación en un diario online argentino, ambos de La Nación:

La Nación, 21/04/09, Foto: Prensa del Gobierno de La Ciudad

"Macri y Michetti en trajes puntillistas"; La Nación, 21/04/09, Prensa del Gobierno de La Ciudad

La Nación, 21/04/09, Foto de Archivo

"Felipe el Pálido"; La Nación, 21/04/09, Foto de Archivo

Hace unos días escribí sobre la necesidad de descentrar los puntos de interés de tus fotos. Esa es la forma más sencilla que hay de expresar un concepto algo más denso: la regla de los tercios. Es una herramienta de composición básica que puede usarse con cualquier cámara, compacta o reflex (y hasta con celulares, si sos de esa clase de fotógrafos).

¿Qué es la regla de los tercios? Es una simplificación de una regla más antigua y compleja, la llamada “proporción dorada” descubierta ya por los antiguos griegos. Como entender esa regla requiere algo de matemática, y funcionalmente la regla de los tercios es bastante más sencilla de usar, voy a explicar la versión simple y moderna.

La regla:

Al componer una fotografía (o sea, cuando ves a través del visor o de la pantalla de LCD), dividí mentalmente la imagen en tercios, y ubicá los puntos de interés en las líneas que dividen tercios, o mejor aún, en las intersecciones entre esas líneas.

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¿Ya te perdiste? No te preocupes, con los ejemplos se entiende perfecto. Acá arriba tenés una foto con una grilla de tercios marcada. ¿Notás algo? Hay unos cuantos elementos importantes en relación con los tercios:

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