“La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes… No, decididamente no es éste, more geométrico, el mejor modo de iniciar mi relato”
Jorge Luis Borges, El Libro de Arena
Decididamente Borges tiene razón: partir de la geometría para narrar un relato fantástico es algo confuso. Pero para componer imagenes, los conceptos básicos de esta disciplina sí son un buen punto de partida. ¿Matemática para sacar fotos? Sí, pero no es difícil. Guardá la calculadora, el transportador y el compás, que acá no te van a servir para nada. Empecemos por el primer elemento geométrico, la más primitiva de las primitivas: el punto.
¿Qué es el punto?
El primero en utilizar el término “punto” para definir a un elemento aislado en el espacio fue Euclides, el primer teórico de la geometría, en Grecia alrededor del año 300 AC. El punto es el primer concepto geométrico de Euclides, que lo define como “lo que no tiene ninguna parte”. También agregó que “por un punto pasan infinitas rectas y planos”, y que, como dice Borges, una recta está compuesta por un número infinito de puntos.
Como eso no deja demasiado en claro, vamos a trabajar con una definición propia del campo fotográfico (y artístico en general): el punto de interés. En una composición, el punto de interés es aquel elemento de la imagen que captura la mirada. Es aquello que hace que nuestra foto merezca ser vista. Muchas veces coincide con el tema principal de la foto, pero no siempre.
¿Toda fotografía tiene un punto de interés? No necesariamente. Algunas no tienen ninguno. Otras tienen dos o más. Algunas tienen tantos pequeños puntos de interés que es como si no tuvieran ninguno: todo el potencial está distribuído alrededor del cuadro, con lo que ningún punto es tan fuerte como para retener el interés del espectador. Veamos esta foto:
¿Cuál es el punto de interés de esta foto? Algunos podrían decir que no hay nada que capture la mirada. Otros podrían ubicar en un plano de igualdad a cada una de las figuras de la foto. En el mejor de los casos, la chica de centro de la imagen podría tener una centralidad mayor a otras figuras, pero no llega a diferenciarse lo suficiente. En definitiva: esta foto no tiene un punto de interés claro, o tiene muchos pequeños puntos que no llegan a capturar la atención. Da lo mismo: es una composición bastante pobre.
Veamos, en cambio, esta otra foto sacada el mismo día a una cuadra de distancia:
Acá hay dos puntos de interés muy claros: el dragón (sobre todo su cabeza), en el fondo, y Pablo, el hombre del sombrero chino. Entre ambos, hay una importante cantidad de gente, pero no distrae sino todo lo contrario, agrega al clima de la imagen sin restar protagonismo.
Podemos, entonces, encontrar una primera regla de composición relativa a los puntos de interés:
“Una imagen poderosa se construye con pocos puntos de interés, pero fuertes”
y su corolario
“La calidad de los puntos de interés es inversamente proporcional a su cantidad”
Como regla informal, pensá en usar hasta tres puntos de interés fuertes. Como siempre, puede haber excepciones.
Poner los puntos en su lugar
Ahora sabemos cuantos puntos de interés usar. ¿Pero donde los ubicamos? En primer lugar, recordá otros tutoriales ya vistos: la regla de los tercios, y la guía de ángulos en fotografía. Como resumen de ambos artículos, podemos decir que el mejor lugar para ubicar un punto de interés es descentrado, preferentemente sobre una intersección de tercios en la imagen. Por ejemplo, mirá cómo la intersección entre la línea del tercio derecho y la del inferior se cruzan entre los ojos de la polilla y la punta de la rosa en la próxima imagen:
¿Quiere decir esto que nunca hay que ubicar el punto de interés en el centro del marco? No, nadie va a ejecutarnos por hacer eso, y puede haber excelentes fotos con puntos de interés centrados. El problema es que son mucho menos frecuentes: hace falta un motivo poderoso para centrar la atención. Como la fotografía digital es prácticamente gratis, hacete un favor y experimentá.
¿Qué pasa con las fotos que tienen más de un punto de interés? En general, lo ideal es tratar de mantenerlos en equilibrio. Por ejemplo, mirá de nuevo la fotografía de Pablo y el dragón más arriba: los dos puntos de interés están puestos en esquinas opuestas del marco.
Aislando el punto
A veces, el elemento que imaginamos como punto focal de una imagen está mezclado con su entorno, lo que genera una imagen confusa (como la de la multitud que vimos al principio). Para lograr una imagen con un motivo fuerte, tenemos dos opciones: en el “campo” (o sea, al sacar la foto) o en el “laboratorio” (en casa, con una computadora).
En el campo
Cuando estamos con la cámara en la mano, hay dos opciones:
- Cambiar el ángulo. En general, es dificil que no podamos conseguir un ángulo que nos permita aislar al punto de interés. Es cuestión de usar la imaginación
- Desenfocar. Una buena manera de aislar a nuestro punto de interés es desenfocando el fondo. Para hacer esto, lo ideal es usar un diafragma abierto, como f/2.8 o superior. Si no sabés controlar el diafragma de tu cámara, probá usar modos semiautomáticos como Retrato o Acción, que tienden a usar diafragmas abiertos. También es importante separar al punto focal del fondo de la imagen: cuanta más distancia haya entre ellos, más desenfocado estará el fondo. Un detalle: es mucho más sencillo desenfocar usando una cámara réflex digital que con una compacta. Las compactas usan un sensor digital más chico, lo que les da una profundidad de campo ENORME.
En el laboratorio
Los programas de edición de imagenes como GIMP disponen de muchas herramientas para aislar a nuestros puntos de interés. Algunas ideas:
- Desenfoque gaussiano. Seleccioná el motivo, invertí la selección, y aplicá el filtro. El punto focal va a destacarse mucho más.
- Recortar. A veces, el problema reside en que hay demasiadas cosas en una imagen. Recortando podemos eliminar distracciones.
- Oscurecer o aclarar. Como con el desenfoque gaussiano, a veces podemos aislar nuestro tema principal oscureciendo o aclarando algunas partes de la imagen. Funciona sobre todo en las fotos en blanco y negro.
Existen infinitos mecanismos para lograr este objetivo. Como muestra, acá hay una versión modificada de nuestra foto sin puntos de interés. Hay algo de recorte y decolorización selectiva. Puede no ser una imagen brillante, pero por lo menos es una foto sobre algo, no una imagen aburrida de una multitud.






grasias me sirvio de muxo…. entendi perfectamente la explicacion d epunto de interes…y si esta publicacion …no tendria cmpetpo mi trabajo..muxas grasias
HOLA!! GRACIAS POR DEJAR EN CLARO ESTOS CONCEPTOS
FUERON MUY GRAFICOS AL HACERLO
YO ESTOY POR EMPEZAR A ESTUDIAR FOTOGRAFIA ME ENCANTARIA QUE SI ALGUIEN ESTA POR VENDER ALGUNA REFLEX SE COMUNIQUE CONMIGO Y ME HAGA LLEGAR PRECIOS. DESDE YA NO BUSCO ALGO MUY CARO. SOLO ALGUN MODELO QUE ME SIRVA PARA HACER EL BASICO DE FOTOGRAFIA POR EL MOMENTO.
GRACIAS!
AH SOY DE LA PLATA, BUENOS AIRES.
q wuena xplicacion graxias x todo bay
muxas gracias.esta muy bien detallado y lo he captado muy rapido.