Sacar fotos de básquet es difícil. Es un deporte que perdona (siempre quedará otra jugada fotogénica para volver a intentar), pero la acción es rapidísima y a veces conseguir las caras de los jugadores se complica. Ahora, sacar fotos en la cancha de Platense es HEROICO. La iluminación es sumamente pobre y flash directo no se puede usar (y disparar via radio un flash situado en el techo como hacen en la NBA es de ciencia ficción). Para lograr estas tomas tuve que usar mi 50mm f/1.8, que me dio buenos resultados (a la expensa de la comodidad de usar una lente zoom).
Por suerte, las fotos deportivas no son tan técnicamente exigentes como otros géneros. Es mucho más perdonable un déficit técnico en una foto de un partido de fútbol, tenis o básquet que en una de naturaleza muerta o paisaje. A veces, la acción va tan rápido que se complica mucho obtener una composición óptima.


















































