fierros2Muchos fotógrafos no conciben la fotografía artística en colores. Probablemente se deba a dos elementos fundamentales. En primer lugar, la película blanco y negro es más fácil y barata de trabajar en un cuarto oscuro casero que la película color. Esto no es menor, porque antes de que existieran las herramientas de manipulación digital la única manera de modificar la imagen final era durante el revelado y la ampliación. En segundo lugar, el blanco y negro tiene un encanto especial: por su propia naturaleza, no refleja tan fielmente la realidad como la película color. Eso hace que no tengamos la presión (en general autoimpuesta) de respetar la escena original.

En fotografía digital, la cámara captura las imágenes en color (en realidad, es un poco más complicado que eso, pero por ahora dejémoslo ahí). La mayoría de las cámaras compactas tienen modos de captura en blanco y negro, pero son un desperdicio: si sacás la foto en color y la convertís a blanco y negro en tu computadora más tarde, tenés la opción de elegir la que más te guste más tarde. Si la capturaste en blanco y negro, no tenés opción de colorearla. Además, el trabajo en blanco y negro en la computadora te permite terminar de retocar la imagen como más te guste, lo que es bastante más fácil en blanco y negro que en color.

Para empezar, veamos dos mecanismos sencillos de GIMP para convertir imagenes a blanco y negro que no requieren trabajo fino: la conversión a escala de grises y el diálogo desaturar.

Esta es la imagen original que vamos a convertir

Esta es la imagen original que vamos a convertir

Convertir a escala de grises

Este es el mecanismo más sencillo para convertir una fotografía a blanco y negro. Es, también, el más destructivo: GIMP destruye toda la información de color, así que no olvides guardar tu nueva foto con un nombre nuevo. Para convertir a escala de grises, abrí el menú Imagen → Modo → Escala de Grises. Tu foto ya está en blanco y negro.

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Así queda la foto tras ser convertida a escala de grises

contrasteUn problema de este mecanismo es que las imagenes resultantes son muy grises y monótonas. Una manera de solucionar este problema es usar el cuadro de diálogo de Brillo y Contraste. Para abrirlo, andá al menú Colores → Brillo y Contraste. Para la imagen del ejemplo, usé un valor de contraste de alrededor de 15.

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Esta es la imagen final, con el contraste ajustado.

Desaturar

desaturarOtro mecanismo para convertir a blanco y negro de manera simple, pero que ofrece algo más de control, es la herramienta Desaturar. Para acceder a ella, abrir el menú Colores → Desaturar. El cuadro de diálogo desaturar ofrece tres opciones: Luminosidad, Claridad y Media. Cada opción prioriza un elemento distinto de la imagen para convertir a blanco y negro, lo que hace que las fotos resultantes sean levemente distintas. En nuestro ejemplo, la que da mejor resultado es la desaturación por luminosidad: permite apreciar claramente los diferentes tonos en la manzana.

Resultado de desaturar por claridad

Resultado de desaturar por claridad

Resultado de desaturar por luminosidad

Resultado de desaturar por luminosidad

Resultado de desaturación por media

Resultado de desaturación por media

Al igual que con el método anterior, podemos alterar el brillo y el contraste para acercarnos a la imagen que queremos.

Conclusión

Estos dos métodos (y la herramienta de brillo y contraste) nos permiten convertir nuestras fotos a blanco y negro con poco trabajo. Existen otros métodos para convertir nuestra imagen a blanco y negro, fundamentalmente el mejor de todos: el mezclador de canales. Como es más complejo que estos, lo dejo para un tutorial separado.  Pero por ahora, y para muchos principiantes, estos dos métodos permiten ejercitar la creatividad sin preocuparse por herramientas sofisticadas.

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